Waldo Acebo Meireles
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Restaurant habanero a inicios de los 50' |
Pepe ha decidido
que almorzar todos los días sería una gran cosa, y como Pepe no es precisamente
un gourmet él cree que arroz con huevo frito sería una buena opción para hacer
sus almuerzos, quizás un tanto aburrido pero nutritivo. Para ello tendrá que
comprar más arroz que el que recibe por el racionamiento que son 5 libras y
según su estimado solo le alcanzaría para 20 días, a cuatro onzas por almuerzo,
tendrá que comprar 40 onzas más lo cual le costará $27, pero a Pepe le falta lo
principal: los huevos
Por la libreta de
racionamiento le ‘tocan’ cinco huevos, necesita 21 más, ya que para los
domingos siguiendo una arcaica tradición cubana va a planear un almuerzo
especial, los cuales a $2.40 cada huevo en la ‘shopping’ va a sumar $50 más los
$27 del arroz dan un total de $77 pero va a poder almorzar opíparamente todo el
mes y quizás si le agrega unos platanitos fritos que le salen a dos pesos el
plátano en el ‘agro’ pues sería muy feliz, así que le añadimos 15 plátanos para
todo el mes que son $30, en total $107 para un excelente almuerzo todos los
días del mes.
Pepe sacas sus
cuentas y la suma es de $468 más los $20 que le cuesta sacar los mandados de la
bodega le quedan solo $12 de su salario, y él tiene que pagar unos $3 del agua,
alrededor de $50 de electricidad y además faltan los gastos de transporte y
otras menudencias. Pepe se rasca la cabeza y piensa “voy a tener que inventar”.
[1] El ser habanero tiene su
importancia ya que la cuota de racionamiento que recibe, y le cuesta unos $20,
puede ser hasta tres veces mayor en algunos artículos que la que recibe la
población del resto del país. Por ejemplo en los años 70’ [quién se acuerda de
eso] un habanero, de la capital, recibía
¾ de libra de carne, quincenalmente
mientras que un habanero del campo sólo recibía ¼ de vez en cuando. Eso explica
por qué los orientales ven a La Habana, la capital, como el Dorado, así mismo
ven los habaneros a Miami.