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lunes, 14 de junio de 2010

El problema agrario en Cuba


[publicado originalmente en Cubanálisis]


“In most developing countries, land is the most important asset, and is key to economic and thus political power… The solution is land reform, an orderly redistribution of assets” Fared Zakaria

Waldo Acebo Meireles

En ocasiones olvidamos que Cuba es un país agrario, que la principal fuente de riquezas es la agricultura, tal vez ello este motivado por el fenómeno, de signo contrario, de que Cuba es un país con una mayoría de la población viviendo en áreas urbanas. El problema agrario es un tema central en cualquier discusión o análisis acerca del futuro de nuestro país. Es más casi me siento tentado a decir que el problema agrario siempre ha sido un problema central en Cuba, y que las formas en que este asunto se ha resuelto, o no, a lo largo de la historia, han influido en los demás procesos económicos, sociales y políticos.

Sin embargo cuando leemos, o escuchamos, los proyectos que en ocasiones, por cierto que no muchas, se han elaborado para la reconstrucción del país, este primordial tema ni se menciona. Tomemos un ejemplo reciente que con el título de Para propiciar el día después” realiza una serie de proposiciones de que hacer para ese esperado día, y después. Podemos estar o no de acuerdo con lo que propone, pero lo que si consideramos un serio error es el pasar por alto qué medidas se tomaran con la propiedad agraria, qué se hará con los grandes latifundios estatales, cómo se va a lograr reconstruir la clase campesina virtualmente desaparecida, cómo se va a lograr elevar la producción alimentaria.[1] Quién y cómo va a facilitar los recursos económicos, imprescindibles en la actualidad, para llevar la agricultura a los niveles de producción necesarios para el abastecimiento del país.[2]

Considero que el análisis de esta problemática es medular y añadiría que impostergable y en ninguna forma debe ser considerado como un aspecto coyuntural, en Cuba hay que poner de cabeza las formas de explotación de la tierra, es necesaria una reforma agraria.

Reforma agraria hemos padecido de varias, y no me refiero solo a las de 1959 y 1963, aunque esas fueron las únicas que jurídicamente se presentaron como tales. A la llegada del conquistador y procederse a los repartos de tierras, y de paso de los indios encomendados, se produjo lo que podemos llamar nuestra primera reforma agraria. De una posesión natural de la tierra, más que posesión un uso, en la cual el aborigen se asentaba y utilizaba el medio como base de su sustento de manera natural sin otro ánimo que ese, de ese estado primigenio, cuasi edénico,  pasamos a una posesión refrendada por la fuerza y la aplicación más o menos consecuente de las ‘Leyes de Indias’.

El cabildo de La Habana con alegría y entusiasmo repartió corrales, hatos y estancias al ‘buen tun tun’, generando tal desastre que tomó varias décadas el solucionar el enredo que crearon. Eran aquellos inefables tiempos en que al recibir una real orden, que generalmente llegaba con casi un año de retraso firmada por la augusta persona, ni resolvía la situación que había demandado el interés del Rey, ni se ajustaba a los deseos de la poderosa, relativamente, oligarquía habanera. De ahí la deliciosa actuación de los regidores que tendría gran trascendencia en la sociología del cubano de los siglos posteriores, y que consistía en poner sobre su cabeza la orden real y proclamar con voz profunda y bien articulada: ‘Se acata… pero no se cumple’.

Pero llegó el siglo XVIII y el desarrollo de la industria azucarera se encontró, entre otros variados problemas, el del asunto de la posesión, que no era propiedad, de la tierra. Cómo iniciar una industria que requería, aún en aquellos primeros tiempos, de una inversión de capital que se tendría que realizar sobre la base de una ‘no propiedad’ del principal activo: la tierra.

No, a nadie se le ocurriría emplear su capital en y sobre algo de lo cual sólo tenía en el mejor de los casos un simple registro en las actas del Cabildo y que podía en cualquier momento ser retomado por su verdadero, por la gracia de Dios, propietario: el Rey.

El proceso de transformación de los corrales y hatos en pequeñas, medianas y grandes haciendas llevó años, miles de miles de legajos en el Archivo Nacional de Cuba recogen las batallas legales que se originaron en el proceso que conocemos como demolición de las haciendas comunales. Ese proceso que para ser completado requirió la sabiduría, habilidad y el ingenio de varios funcionarios y decenas de miembros de la naciente burguesía; marcó las bases para que la tierra, el principal activo, no sólo dejara de ser una posesión sino propiedad con todas las prerrogativas que de tal estatus se derivan, lo cual incluye su enajenación en un acto de compra y venta, dentro de los cánones del mercado capitalista.

Con el surgimiento del mercado de tierra se abrió una nueva etapa en esa reforma agraria y con ella la acumulación de tierras en pocas manos pero ya no como una posesión, sino como una propiedad, se desarrollaron las formas de explotación de la mano de obra que correspondía a esa nueva estructura con el aparcero, el arrendatario, el precaristas, todas ellas formas no feudales, como gustan de señalar ciertos historiadores, sino como formas de explotación vinculadas a la economía mercantil. La tierra misma era una mercancía.[3]

Sobre la explotación del esclavo y paralelamente a esa estructura no clásica de esclavitud se desarrolló esas otras formas de apropiación del trabajo ajeno. Cultivos como el del tabaco generaron una incipiente pequeña burguesía agraria y el desarrollo de la industria azucarera con la entrada de los adelantos técnicos en el siglo XIX fue preparando las bases del colonato, que nada tiene que ver con la forma de explotación del mismo nombre en los años finales de Roma, y que fuese precursora de las estructuras feudales.

El colonato en Cuba es la peculiar manera en que la separación de la industria de la agricultura se desarrolló, el mismo se agilizó con las guerras independentistas ampliando las bases de una burguesía agraria que tendría en la república un importante papel en los campos cubanos.

Otros no menos importante procesos de transformación agraria se produjeron en el siglo XIX como la desaparición de los llamados ‘bienes de mano muertas’ que eran posesiones de la Iglesia y que resultaban en grandes extensiones generalmente improductivas, o puestas a censo.

Al finalizar la guerra de independencia en 1898, prácticamente la estructura agraria de Cuba estaba finalizada y refrendada jurídicamente. Dos interesantes procesos se destacan a partir de ese momento: Uno la penetración del capital norteamericano y la compra de tierras que entre otros Sanguily y Juan Gualberto Gómez  trataron de frenar, lo cual visto desde la actual perspectiva era una tarea imposible, ya que se enfrentaban a las fuerzas del mercado capitalista, a sus avatares, a sus altas y bajas.

El otro y que, también queremos analizar desde la perspectiva actual, fue el proceso de reconstrucción de la agricultura después de los terribles destrozos ocasionados por la guerra, en particular en las provincias occidentales.

La tea, y más que la tea la ‘reconcentración’ dejaron nuestros campos desiertos, pocas cabezas de ganado en el occidente se salvaron del bandolerismo, las necesidades de las tropas españolas y mambisas, y de la hambruna generalizada. Los cultivos eran prácticamente inexistentes y sólo en los alrededores de las zonas fortificadas que defendían algunas de los poblados rurales. El censo de de 1899 deja claro los estragos sufridos por la guerra, el del 1907 nos deja entrever que esos estragos fueron superados en menos de los 8 años transcurridos de un censo al otro.

¿Cómo se produjo eso que podemos llamar milagro económico?  Tomemos en cuenta que ese proceso en nada dependió de inversiones extranjeras, sólo las pequeñas aportaciones de capital comercial en forma de ‘refacción’, de larga tradición en nuestros campos, y que generalmente era suministrada o por pequeños comerciantes de la zona o por otro campesino, aunque esto último no era lo común.

Sin bueyes, con la tierra yerma y necesitada de una profunda preparación, casi sin aperos, el campesino se aprestó, en primer término a alimentar a su familia y después a producir para el mercado. El campo rindió frutos y las hambrunas desaparecieron, y ninguna ayuda se recibió para aliviarla, fue el trabajo el que dio la solución. Para 1907 la población en la mayor parte de los pueblos y ciudades afectadas por la guerra se había recuperado y en muchos de ellos se incrementó con relación a 1895.

Sin empréstitos, ayuda o inversiones extranjeras, sin bancos que financiara la recuperación económica se logró la misma.

El siglo XX profundizó y expandió las formas capitalistas de explotación agraria sin con ello admitir que esto generó en todos los planos las más adecuadas formas de distribución y explotación de la tierra. El latifundio improductivo fue un mal de la república que intentó tibiamente eliminar en la Constitución del 40, ello justificó la reforma agraria de 1959 que tenía un fuerte fundamento económico y social, aún cuando el postulado ‘la tierra para quien la trabaja’ quedara prácticamente incumplido con la constitución de las ‘granjas del pueblo’ y las demás invenciones nominales que no fueron más que formas mal aplicadas de capitalismo de estado. El proceso refrendado por la llamada Segunda Reforma Agraria en 1963 ya carecía de un fundamento económico, su justificación era ideológica y su resultado la expropiación del campesino medio.

El desastre generado se hace evidente cuando tomamos la propia Habana que antes de 1959 prácticamente se auto abastecía, alrededor de la ciudad existía un cinturón de pequeñas propiedades que suministraban la leche, junto a modernas plantas para procesarla, además las legumbres y otros alimentos eran producidos a menos de 15 kilómetros del Capitolio, las lechugas y otras actuales rarezas eran sembradas por chinos y cubanos en pequeñísimas parcelas bien regadas por los pequeños arroyos tributarios del Almendares. La genial invención del Cordón de la Habana solo trató de reproducir algo que había existido y funcionado sin dificultades, dentro de la estructura de la agricultura mercantil, su resultado: ni café suficiente para una taza, arrasaron con los frutales, mangos, mameyes, guayabas, etc., y afectaron lo que quedaba de la producción de vegetales y flores en esa área.

Que esperar ahora de las tibias medidas tomada en el sector agrario a partir de la aplicación del Decreto-Ley 259; muy poco ya que  el problema de la propiedad de la tierra, en ese decreto no se soluciona sino que se reafirma la voluntad gubernamental de monopolizar la tierra.

Un breve análisis de ese Decreto nos dará la razón. Veamos:

Ya en su primer artículo, por no señalar desde el título del decreto, se presenta el primer problema: ARTÍCULO 1.- Se autoriza la entrega de tierras estatales ociosas en concepto de usufructo a personas naturales o jurídicas, las que serán utilizadas en forma racional y sostenible de conformidad con la aptitud de uso del suelo para la producción agropecuaria. Es decir que la tierra será entregada en usufructo y no en propiedad, con lo cual de hecho limita la utilización productiva y económica de la tierra. Quién va a invertir capitales en una tierra que no es de su propiedad y sólo la posee en usufructo.

En el segundo artículo se define el alcance temporal del usufructo cuando se señala: El usufructo concedido es por un término de hasta diez (10) años y podrá ser prorrogado sucesivamente por términos de hasta diez (10) años para las personas naturales… Cualquiera que tenga una mínima idea del tiempo necesario para que una inversión capital en la agricultura, por ejemplo la creación de acequia, se recupere no es de menos de 2-3 años, comprenderá que el término de 10 años, aunque prorrogables, es una limitación en el orden económico y por ende tecnológico.

El decreto establece otra limitaciones como es la del máximo de tierra que se le puede entregar a una personal natural: 13.42 hectáreas, es decir una caballería, que pueden ser, en casos que el decreto no deja aclarado, elevada hasta 40.26 ha. [3 caballerías]. Determinadas producciones no son rentables, ni incluso factibles, con esas limitaciones, por ejemplo la producción sostenible y comercial de leche.

Por último pero no finalmente, en sus “Disposiciones Finales”, deja un aspecto básico a definir en 30 días, el cual es el Reglamento para la aplicación de ese Decreto, de ese Reglamento no sabemos nada, absolutamente nada, aunque ya empiezan a aflorar condicionales como las de que el presunto usufructuario debe demostrar poseer los aperos y medios necesario para poner a producir la tierra, y los mismo sólo pueden ser adquiridos en pesos convertibles [CUC].

Quedó también pendiente el impuesto que gravará esa posesión, y el volumen del mismo puede hacer irrentable ese usufructo, sin considerar el precio inflado de los insumos y los deprimidos a la producción obtenida.

Este Decreto 259 no es ni por asomo lo que se necesita y esperar algo positivo del mismo es una ilusión que se convertirá en desengaños, una vez más. La situación agraria de Cuba es reversible y lo podría ser a corto plazo, para ello es necesario romper con los esquemas ideológicos de un socialismo inoperante, pero esa no es una tarea que, al parecer, quieran emprender los actuales gobernantes.

 Los campesinos, o aspirantes a tales, como ya mencionamos, solo reciben la tierra en posesión, y limitada a diez años, sin contar que las causales para perder el usufructo son múltiples y variadas. Con franqueza me resulta difícil de imaginar a alguien dispuesto a gastar capital, y a dedicar sus energías físicas a condicionar una tierra que le puede ser arrebatada en cualquier momento. Sin embargo al parecer se cuentan ya por miles los que tienen esa disposición, muchos de ellos esperando que la tramitación burocrática culmine y puedan ponerse a trabajar.

Pero el problema va más allá para tocar fondo. Veamos, si partimos de las cifras oficiales, veremos que se está entregando la tierra a un promedio de 10 ha. por solicitante, es decir menos que lo establecido por el decreto, esto puede ser perfectamente lógico ya que es posible que muchos solicitantes no lleguen a solicitar el máximo establecido en el decreto. El problema es otro si aceptamos que las cifras más serias establecen que el 65% de las tierras de cultivo están ociosas o como yo prefiero definirlas: abandonadas que no es igual. Entonces 4,4 millones de ha. están abandonadas por lo tanto será necesario entregarle tierras a 440 mil campesinos o aspirante, lo cual me parece bastante difícil de lograr en un país que aniquiló su clase campesina.

Las mismas cifras que se brindan oficialmente lo dejan bien claro el 80% de las solicitudes provienen de personas que no tienen tierra alguna, o sea son aspirantes a campesinos, más bien aspirante a  ‘precaristas’ que es como se le conocía en Cuba a aquellos que ponían en cultivo una parcela sin la seguridad de que el dueño no se la arrebatase en cualquier momento. Siendo todo esto así hace falta unos 300 mil aspirantes para supuestamente poner las tierras ociosas a producir.

Sin embargo el Decreto-Ley 259 ya de por si bastante tibio se ha ido aplicando con aún mayor apatía y lentitud en la base, que es donde se produce el proceso real de redistribución de las tierras. En la práctica criterios ideológicos, y no económicos ni en el mejor de los casos técnicos, han estado influenciando en la parsimonia en el otorgamiento de las tierras. En los municipios, arrogantes burócratas del partido, el poder popular o el ANAP, deciden de acuerdo a sus criterios quien tiene o no el suficiente aval político, o por lo menos no es un abierto contrarrevolucionario, que merezca recibir la posesión de la tierra.

Pierden de vista que esos no muy confiables campesinos actualmente, con todas las limitaciones que tienen para la adquisición de los insumos necesarios, con precios a sus producciones desestimulantes, producen más del 65% de la producción agropecuaria nacional, de ellos el 95% del tabaco; el 71% de la carne porcina; el 60% de las viandas y tubérculos; el 62% de las hortalizas; el 88% de los granos y el 60% de las frutas, y esta información es la ofrecida oficialmente y ya sabemos de que pata cojean las estadísticas cubanas.

Todos estos cometidos son impostergables para la recuperación económica del país y en particular para sentar las bases, por lo menos las bases, de una sociedad democrática, qué con ello no bastará, claro que no, pero sin ello considero que será imposible.

Necesitaremos otra reforma agraria.[4]



     







[1] Por ejemplo lo único que señala al respecto es  “La necesidad de llevar a cabo de forma inmediata reformas macroeconómicas con el fin de incrementar la producción de alimentos, buscar empleos, reducir los tremendos niveles de pobreza que deja la dictadura, entre otros aspectos. Son necesarios cambios en las relaciones de propiedad y de mercados. Hay que proceder de inmediato a la privatización selectiva de algunas empresas estatales y dejar que rijan la oferta y la demanda.”
[2] Otro ejemplo de un proyecto en que el tema agrario no se aborda, e incluso se toca muy de pasada el tema económico es la llamada “Carta del Nuevo País”. Sobre la economía la única referencia es: “son únicamente válidos y legítimos aquellos principios de organización social, económica y política que puedan ser racionalmente definidos y aceptados, sin coerción, por todos los ciudadanos”
[3] En mi criterio, sobre la base de mis investigaciones históricas en la fenecida provincia de La Habana, es la apertura del mercado libre de la tierra, la posibilidad de vender y comprar la tierra como un activo básico como un elemento  fundamental del capital lo que determina el desarrollo y el auge económico del siglo XIX, y el surgimiento de una burguesía en Cuba, con independencia de que la mano de obra principal sea esclava.
[4] Y una revolución moral ya que lo que llamamos el milagro económico, después de la Guerra de Independencia, fue realizado por campesinos con una recia moral de trabajo, con un deseo irreprimible de poner a producir la tierra y alimentar a su familia, esa moral de trabajo se ha perdido en gran medida en nuestro país.

sábado, 29 de mayo de 2010

Quién tú eres


Waldo Acebo Meireles

Ha pasado una semana del incidente en Oslo y resulta oportuno un análisis de lo ocurrido. A diferencia de muchos, considero que lo que refleja la forma de gobierno que sufre Cuba no son los insultos lanzados por la Cónsul del desgobierno cubano en la capital de Noruega, ni tan siquiera la agresión física, sino tres frases dichas por este personaje, que en orden fueron:

·       Quién tú eres
·       No sabes lo que estás haciendo
·       No puedes filmar

La primera refleja esa formula común a un esbirro uniformado que reclama el carne de identidad, sino que vas más allá, implica el desdén, el ‘ninguneo’, tú no eres nadie. Tú no existes.

La segunda lleva en si misma la profesión de superioridad, tú no sabes, aquí quien sabe soy yo, esa es la arrogancia típica de los funcionarios del castrismo que copian a pie juntilla la imagen de su máximo jefe.

Y finalmente ese tú no puedes, que no sólo demuestra el despiste de alguien que aún no se ha percatado que está en un país libre, sino que es una expresión paradigmática del régimen cubano: Tú no puedes tener un negocio; tú no puedes tener dinero; tú no puedes tener un auto; tú no puedes ir a la universidad y así un tú no puedes inmarcesible. Ese tú no puedes enmarca la vida en nuestro país, no existe el tú puedes, o por mejor decir, no existe para el pueblo.

Otro aspecto que refleja la escena que quedó grabada es que la mordida, ese acto de violencia inimaginable, no es el resultado de una persona iracunda, llena de un afán vengativo o de repudio a aquello que hiere su sensibilidad, no nada de eso, esa funcionaria atraviesa la calle cuidadosamente, mira a ambos lados se percata de que no se acerca ningún vehículo e inicia su tarea inquisitorial. No actúa como una persona furiosa, cegada por el odio, sino que actúa fríamente, calculadamente.

Ese incidente se enmarca, junto con otros ocurridos en otras ciudades europeas, en lo que paree ser la decisión tomada por el desgobierno cubano de enfrentar las críticas y actos de condenación al régimen con fórmulas a las cuales están acostumbrados dentro del país pero que resultan contraproducentes en el exterior.

Para mayor desgracia de estos ‘diplomáticos’ el incidente se produjo con una joven noruega de nacimiento, hija de una cubana, una artista popular para los televidentes noruegos y que apareció en la portada del mes de mayo, y en las páginas interiores, de una conocida revista noruega. Metieron la pata bien metida.

Se ha producido un error de cálculo a consecuencia de la soberbia y la impotencia, y en lugar de demostrar la supuesta fortaleza del régimen lo que están demostrando es su insuficiencia, su debilidad, su incapacidad para asumir formas civilizadas y democráticas de actuación.

En lugar de atajar la llamas, que aparecen en el lugar más inesperado, lo que están es echándole leñas al fuego.

domingo, 23 de mayo de 2010

El Benny, una biografía en inglés.


Waldo Acebo Meireles

Con indudable retraso, ya que el libro fue presentado en una librería de Coral Gables, en octubre del 2009, llegó a mis manos “Wildman of Rhythm. The Life & Music of  Benny Moré” del periodista norteamericano John Radanovich, quien ha escrito para el “New Orleans Times-Picayune”, y las revistas “Off Beat” y “Down Beat”, sobre temas de jazz, música latina e internacional. Además es profesor de la Florida Atlantic University, en Boca Ratón.

El libro más que una biografía del Benny es una panorámica de la música cubana en los años 40 y 50, que el autor trata de enmarcar en el sustrato económico, social y político en que la misma se desarrollo. Debemos señalar que el autor en gran medida logra ese objetivo.

Este libro que consumió años de investigación es sin duda una obra apasionada que comienza diciendo “He was the greatest singer Cuba has ever produced”. Esa pasión, según nos relata el autor, comenzó de manera fortuita en 1993 cuando escuchó por primera vez al Benny cantando e improvisando en ese clásico que es “Qué bueno baila usted” y donde además Generoso en un ‘riff’ con su trombón lleva a que Benny lo salude con aquello de ‘Generoso que bueno toca usted…”

El libro se sustenta en una amplia cantidad de entrevistas a familiares, músicos, y personas relacionadas con el Benny o su entorno, además el autor viajó a Cuba y realizó consultas en el Museo de Santa Isabel de las Lajas. Sin embargo debemos anotar que entre las fuentes escritas consultadas se nota la ausencia de “Ofrenda criolla. Aproximación a una discografía de Benny Moré”, de José Reyes Fortún; tampoco parece haber utilizado los amplios fondos del Museo Nacional de la Música.

A pesar de lo anterior el libro brinda un exhaustiva imagen de la evolución artística del Benny, y se narran innumerables anécdotas acerca del mismo o relacionada con su contexto. Una que me llamo la atención es la que expone que al visitar Stan Getz la Habana en 1977 lo primero que pidió fue conocer a Generoso Jiménez el trombonista de la Banda Gigante del Benny.

No es una obra perfecta, algunos errores saltarían a la vista de cualquier cubano mas o menos entendido, en ocasiones motivadas por el desconocimiento del español por el autor, y más aún del español que se habla popularmente en Cuba, eso lo lleva a algunos errores como el de suponer que en el ‘slang’ cubano ‘tener huevos’ es equivalente a ‘tener dinero’. En otro momento supone que en La Habana de los años 50 vivían 6 millones de personas.

Por otra parte el sistema de notas utilizado por el autor resulta bastante incomprensible. Pero el desliz más significativo es el de suponer que ‘El manisero’ de Moisés Simons presenta influencias de Louis Moreau Gottschalk, Simons se revolvería en su tumba de oír semejante cosa.

Hay un par de detalles que no fueron de mi agrado, el primero cierto regodeo y minuciosidad al relatar los días finales del Benny, resultando algunos pasajes un tanto grotescos. Lo segundo es el título ya que una traducción más ajustada a la sonoridad del español es la de ‘barbarian’ y no la ‘wildman’ [salvaje] que por otra parte no se explica en ningún momento al público de lengua inglesa. Barbaro, así como bestia o salvaje se entienden en el argot cubano como algo muy bueno, perfecto, digno de admiración, lo maximo. El lector no tiene por que suponerlo.

El libro incluye una discografía de sumo interés ya que en la misma se recurrió a fuentes como los archivos de la RCA, para la cual el Benny fue artista exclusivo.

Recomendamos esta biografía  que es la primera publicada en inglés sobre este músico que llenó con su voz, su música y su don de gente un período dorado en la música cubana.

viernes, 7 de mayo de 2010

Un país en ruina.

Waldo Acebo Meireles

Como si en realidad hiciese falta el Granma dejó claramente establecido que la zafra de este año es la más pobre desde el año 1905. Es decir la más pobre en 105 años, casi nada un país que en el siglo XIX se convirtió en la azucarera del mundo, título que mantuvo durante más de un siglo, que alcanzó una zafra de 7 millones durante la república, y llegó a un tope de unos 9 en la destructiva zafra de 1970, ahora anda por un escaso millón de toneladas.

Que agregar a este descalabro mayor, a este reconocimiento del evidente desastre económico en que se encuentra Cuba. Lo más irónico de todo es que lo más probable que ocurra es que entre las facturas de pollos, soya y otros productos agrícolas que se adquieren, pese al embargo, en EE.UU., haya que agregarle unas cuantas toneladas de azúcar para poder cubrir el consumo interno.

Pero en esta semana otra noticia desnuda aún más la precaria situación del país: Cuba es el segundo deudor del Club de París con nada más y nada menos que 30,410 millones, el primero es Indonesia con una deuda de 37,305, lo único es que Indonesia tiene 206 millones de habitantes y Cuba 11. Por tanto Cuba es y por mucho el principal deudor en términos relativos a su población, los demás deudores son todos países que superan en demasía la población cubana, como India, China, Egipto, Filipinas, etc.

El desastre económico del país, producto de la aplicación de los métodos de centralización de la economía, no solo es evidente en el presente sino que ponen en peligro el futuro de la nación. Qué grado de independencia real pude tener un país con una deuda externa de mas de 130,000 millones si le sumamos a lo que se le debe al Club de París los casi 7 mil millones que EE.UU. demanda por compensación de las nacionalizaciones de los años 60, los 80 mil millones que se le debe, según cuentas más o menos exactas, a Rusia y otros antiguos miembro del CAME; las deudas que se han acumulado con otros países no miembros del Club de París. En estos momentos cada cubano debe 12,000 dólares o el equivalente del salario medio, de 20 dólares al mes, durante 50 años.

La situación es dramática y, como señalábamos más arriba compromete el futuro de la nación. ¿Cómo y de quiénes, vamos a conseguir los préstamos necesarios para la reconstrucción del país? ¿Cómo y de qué manera vamos a seguir soñando con una sociedad que mantenga medicina y educación gratuita y otros servicios subvencionados? ¿De dónde saldrán los excedentes necesarios para modernizar la planta industrial y así elevar la productividad y la producción? ¿Cómo llevar la agricultura a un nivel capaz de autoabastecernos?

Todas estas preguntas están en la base de cualquier análisis que se pretenda hacer sobre el futuro de una Cuba independiente y democrática.

Imagen: Certificado al 5% de la deuda interior de 1905, 100 pesos, emitido el 28 de diciembre de 1905 en la Habana, Cuba.

lunes, 26 de abril de 2010

Cuba en la Newsweek

Waldo Acebo Meireles

Finalmente Newsweek, primero en su versión digital de abril 16 y ahora, abril 26 del 2010, en la versión impresa para norteamérica se ha unido a la “feroz campaña mediática” contra el gobierno cubano. Un breve artículo de Jorge Castañeda, quien fuera Ministro de Relaciones Exteriores de México entre el 2000 y el 2003, que resulta aún más breve en la versión impresa; analiza los factores que convierte la actual situación cubana en una crisis de vastas proporciones.

Según Castañeda los factores son tres: Primero, la economía que se encuentra en su punto más bajo desde inicio de los años 90 y el fin del subsidio soviético; la caída de precio del níquel, el debilitamiento de los ingresos en el sector turístico, y una disminución de los envíos de dólares por los familiares en Miami; a estos factores le suma el incremento de los ‘apagones’, el deterioro de la salud pública, la crisis de la vivienda, y en particular la falta de liquidez para pagar la deuda externa y los compromisos contraídos con los inversores extranjeros.

Como segundo factor menciona los signos de protesta que resume en la huelga de hambre de Orlando Zapata y su posterior muerte, la actual de Guillermo Fariñas, cuya depauperada imagen ilustra la versión impresa, el movimiento humanitario de las Damas de Blanco que son reprimidas ante las cámaras de la prensa internacional, todo lo cual ha provocado el rechazo de la Unión Europea y de otros países.

Señala que no está claro si todas estas manifestaciones son conocidas ampliamente por la población, pero supone que las mínimas aperturas propiciadas con el uso de los celulares, Internet, las visitas de familiares puede influir en la ruptura del monopolio informativo del gobierno.

El tercer factor, según Castañeda, está en el orden subjetivo ya que se refiere a la perdida de control por parte de Fidel que ha ido cediendo el poder a su hermano, que no tiene sus habilidades. El comandante [sic] hubiera liberado a Zapata o lo hubiese ejecutado, pero nunca hubiese permitido que lo arrinconaran. Lo mismo haría con Fariñas y con las Damas de Blanco, especialmente cuando estas protestas surgen en medio de la debacle económica.

Para fortalecer su argumento recuerda los hechos del “maleconazo” en 1994 cuando Fidel “aquietó la situación con la magia de su palabra y la implícita amenaza de una brutal represión” [sic] Raúl es incapaz de esto le falta el instinto político que le permitió a su hermano el sobrevivir durante medio siglo y identificar potenciales adversarios, incluso antes de que ellos mismo se viesen como tales.

Concluye Castañeda considerando que el campo tiene la hierba seca y aunque solo hay una pequeña chipa los bomberos están agotados, y las últimas esperanzas residen en Caracas que puede fallar en cualquier momento. Es un momento sin precedentes en la historia del castrismo, que puede ser otro incidente o la ‘perfect storm’.

Podemos discrepar en algunos detalles del análisis pero en líneas generales retrata la situación actual por la que atraviesa el régimen cubano, y la mejor descripción es esa de que no tiene precedentes en la magnitud y profundidad de la crisis. Que sea el final del principio o el principio del final ya eso es otro asunto, y ello queda en manos del factor casi nunca invocado: el pueblo cubano.

La posición de la Iglesia



Waldo Acebo Meireles

El pasado lunes, 18 de abril, salió a la luz en la revista digital de la arquidiócesis de La Habana, Palabra Nueva, una entrevista a Jaime Ortega, Cardenal y Arzobispo de La Habana. Sería ingenuo pensar que esa entrevista fue casual, la misma tuvo como objetivo definir la posición de la Iglesia ante la precaria situación por la que atraviesa Cuba.

La Iglesia Católica es la institución más antigua existente en Cuba, la cual a lo largo de la historia ha asumido posiciones diversas y no siempre las más adecuadas en cuanto al acontecer nacional; y hablamos de la Iglesia como cuerpo instituido y no por las actitudes asumidas por algún que otro representante o miembro de la misma, sin embargo en este caso tenemos que asumir que las opiniones de Arzobispo habanero representan la posición oficial de la Iglesia; tengamos en cuenta de que no es un prelado cualquiera es un Cardenal, o como podríamos decir: un príncipe de la Iglesia.

Por otra parte asumimos que la entrevista fue cuidadosamente revisada y delineada, por ende responde íntegramente a una intención, a definir la posición de la Iglesia. Esta posición ha sido mayoritariamente criticada y rechazada, la reacción de los lectores de las síntesis de la entrevista publicada en diversos sitios ha sido casi de un unánime rechazo.

¿Pero es que en esa posición no hay nada que se pueda considerar como adecuado, como positivo? Considero que sí, que hay algunos aspectos que debemos de valorar como correctos. Por ejemplo cuando Ortega defiende la posición de independencia de la Iglesia y su negativa a a participar en un acto convocado por la Oficina de Asuntos Religiosos del CC del PCC.

De paso deja en claro las diferencias que existen entre la posición de la Iglesia Católica, el Consejo de Iglesias de Cuba, algunos representantes de los babalawos y de otros cultos animistas y sincréticos.

Su defensa de la posición de la Iglesia dentro de la sociedad cubana sin tener que suscribir ningún acuerdo estratégico con el gobierno, lo cual rechaza de plano, y su defensa del derecho de la Iglesia a ejercer su misión y el uso de la libertad religiosa refrendada en la Constitución. Hasta aquí nada que denostar.

El problema comienza a partir de ahí, en síntesis cuales son las tímidas definiciones que han provocado el rechazo generalizado.
·       El mantener las necesidades de los cambios en el marco de lo económico y social evitando la referencia a los cambios políticos.
·       Poner el ‘bloqueo’ en el mismo nivel de responsabilidad con lo que el llama benignamente ‘las limitaciones del tipo de socialismo practicado [en Cuba]’ y sus consecuencias en el desastre económico cubano.
·       Considerar que la solución a la crisis está en el dialogo Cuba-Estados Unidos, pasando por alto que ninguna solución puede estar a espalda del pueblo cubano que es con quien realmente hay que dialogar.
·       Referirse a que la ‘fuerte campaña mediática’ es la responsable de la exacerbación de la crisis, y no la misma crisis y sus derivados la que ha motivado las expresiones condenatorias de la prensa internacional.
·       Adoptar la ‘cristiana’ posición de equivalencia entre las victimas y el victimario.
·       Su tibia posición ante los atropellos sufridos por las Damas de Blanco, ni mencionó la situación represiva existente en las áreas colindantes a la iglesia de Santa Rita.
·       Considerar equivalente las manifestaciones libres, no dirigida por ningún gobierno, en donde no han existido agresiones físicas, efectuadas en Miami protestando por la presencia de artistas de alguna forma vinculados al régimen, con los violentos actos de repudio en Cuba.
·       Establecer una equivalencia, escudado en  que la misión de la Iglesia ‘le impide sumarse simplemente a una de las dos partes enfrentadas’ entre lo presos de conciencia en Cuba y los cinco espías cumpliendo condenas en Estados Unidos.

Concluyendo, la meditada posición de la Iglesia Católica en Cuba peca de tibieza, de excesivo respeto al status quo, y por qué no, de cobardía ante un régimen que no da tregua ni cuartel al pueblo cubano. Las decididas actitudes de algunos de sus miembros no salva a la institución de la ignominia.

viernes, 16 de abril de 2010

¿Quieren cambios?


Waldo Acebo Meireles

A lo largo de su historia Cuba ha disfrutado de unas cuantas divisiones políticas y administrativas. Durante la etapa colonial se produjeron varias siendo una de las últimas la que en 1879 promulgó Arsenio Martínez Campos que en líneas generales se mantuvo durante la etapa republicana, sufriendo algunas modificaciones, fundamentalmente en cuanto límites, la creación de algún municipio o su eliminación.

Pero en general esa división tuvo larga vida y fue parcialmente refrendada por la Orden Militar # 23 del gobierno interventor en 1902. En líneas generales la división política y administrativa de Cuba se mantuvo casi inamovible por unos 80 años, ligeros cambios de límites y en ocasiones de toponímicos que se producían habitualmente durante los años censales.

La continua inestabilidad de la estructura o división política administrativa comenzó en 1959 siendo una de sus primeras expresiones la llamadas Zonas de Desarrollo Agrario [ZDA] este engendro, salido de la pródiga cabeza de Núñez Jiménez, aunque no era propiamente una división política en la práctica funcionó como tal, actuando sus directores como delegados del INRA, esta aberrada institución, la cual asumió funciones de gobierno independiente y autónomo. Los delegados eran como señores feudales de horca y cuchillo.

Después aparecieron múltiples inventos que evitaban por todos lo medios mencionar conceptos y términos que provenían de la herencia histórica, ayuntamiento, alcalde, concejal, etc. Se crearon nuevos términos como comisionado y empezaron a surgir divisiones políticas que sin ser refrendadas propiamente por ninguna ley comenzaron a actuar como tales, las llamadas JUCEI surgidas alrededor de 1962 son un ejemplo de esto.

Proliferaron las modificaciones y así surgieron los regionales, los seccionales, las regiones y estas se estiraron o encogieron a un ritmo envidiable, hasta que en 1976 se refrendó la división política que aún perdura, aunque con algún que otro ajuste

Ahora todo parece indicar que la Provincia La Habana que en su convulsionada vida después de 1959 en algún momento se le conoció como Habana Campo, va a sufrir una nueva partición: Las provincias de Artemisa y la de Mayabeque dividiendo en dos la actual provincia habanera.

Objetivos desconocidos, resultados seguros, una duplicación de los aparatos administrativos y políticos con un crecimiento en consonancia de la burocracia, de la nomenclatura, de las necesidades de vehículos, locales, etc. Además se generará cierta arrebatiña por los excelentes locales que actualmente poseen las instituciones y organismos en la ciudad de La Habana.

Pero bien, ¿no querían cambios? Ahí tienen uno.

sábado, 23 de enero de 2010

El Archivo Nacional [II]



Waldo Acebo Meireles

Sorprende el poco uso que muchos historiadores le dan a esta plétora de fuentes documentales. En varios años concurriendo casi a diario solo vi a un grupo de investigadores, que trabajaban en el estudio de las fuentes financieras del Partido Revolucionario Cubano, que aparecían por la sala de lectura con bastante asiduidad 1. Eran muy pocos los usuarios de los fondos.

Pero ello no es extraño si consideramos que los graduados de Historia de la Universidad de La Habana jamás [por lo menos en mis tiempos estudiantiles] recibieron información alguna sobre esta ineludible institución, y decimos ineludible si partimos de que sus fondos son únicos e irremplazables como fuente primaria para una seria investigación histórica.

Sin embargo qué ocurre con el Archivo: Se está cayendo a pedazos, y las colecciones están en serio peligro de desaparecer para siempre, por demás está decir que los sistemas de protección son inadecuados tanto en cuanto a robos y otras fechorías, como contra incendio.

Pongamos por ejemplo el salón destinado a los materiales cartográficos, en esta sala las ventanas no cerraban bien y estaban faltas de pintura. Las inclemencias propias del trópico, sumado a la cercanía al puerto con su terrible carga de contaminación, sin descontar el salitre, han hecho estragos en los marcos de madera que se han separado de las paredes. Por tanto cuando llueve el agua entra por las ventanas, los marcos y por cualquier parte, y los mapas se mojan a pesar del esfuerzo, de la única empleada al frente de ese departamento, en protegerlo y mover los pesados anaqueles acorde a la dirección del viento y la lluvia. Esfuerzos baldíos, el deterioro se ha ido acumulando en esos documentos impares e insustituibles. Las fuentes de nuestra historia se pierden irremisiblemente.

En general el Archivo Nacional es un reflejo, como cualquier otro aspecto de la vida en que se hurgue un poco, del deterioro ético, de la llamada “doble moral”, esa doblez en el individuo que trata de supervivir en un contexto agresivo y enajenante, en el que la mediocridad real o autoimpuesta es garantía de una relativa y mezquina tranquilidad.

La indisciplina laboral, el quebranto del espíritu profesional, la tendencia al cohecho, la corrupción galopante, el hurto sistemático, el desprecio a los valores, el lenguaje y la acción agresiva y otros tantos fenómenos de la vida cotidiana se manifiestan de una u otra manera en esta institución. Son estas, las manifestaciones del “nuevo espíritu nacional”, las consecuencias del desastre cubano más difíciles de erradicar y no las del desbarajuste de la economía y el deterioro de la infraestructura.

Pero también el Archivo es un ejemplo paradigmático de lo que en Cuba se conoce como “el síndrome del silencio”2 .

Por poner un solo ejemplo, si en el proceso de investigación es necesario abordar los años posteriores a 1959 resulta imprescindible consultar los fondos referidos al Instituto Nacional de la Reforma Agraria [INRA] en aras de tratar de reconstruir la evolución de la propiedad y la posesión de la tierra. Es también de sumo interés delimitar las Zonas de Desarrollo Agrario [ZDA], la creación de cooperativas de producción y de consumo, el proceso de intervención, que por aquella época estaba totalmente en manos del INRA como brazo ejecutor de la orientación estatalizadora del régimen, etc. Evidentemente la información que se necesita es de suma importancia para historiar ese convulso período, pero ello es imposible, el valladar de los llamados ‘Fondos Verdes’ es infranqueable para consultarlos es necesario tener no se que autorización de no se que nivel, ya que nunca nadie me lo pudo aclarar 3.

Es más factible historiar un proceso ocurrido hace un siglo que el acontecido hace 20, 30, años. El historiar estos últimos y tenebrosos 50 años va a ser una tarea casi imposible o en extremo ardua.

1 Realmente era un grupo muy serio integrado no por historiadores sino por economistas y contadores, los resultados de su investigación no han sido publicados, lo cual es una lástima ya que el esfuerzo y el asunto lo merecían.
2 El ‘síndrome del silencio’ forma parte de toda la parafernalia ‘orwelliana’ que satura el país. Lo cual se manifiesta hasta en las mínimas cosas. Es una concepción que se justifica en que Cuba está rodeada de enemigos, que está en estado de guerra permanente y que el enemigo, el imperialismo por antonomasia, siempre esta al acecho, y que toda y cualquier información le es útil para atacarnos. Ejemplo de ello es que las fotos aéreas de Cuba realizadas en 1956 por una compañía norteamericana, son inaccesibles. Es para reírse ya que cualquiera fuera de Cuba puede obtener imágenes de satélites con una mayor definición y a todo color y además actuales. Pero como tantas otras cosas…
3 Con estos ‘fondos’pasa algo similar que con los ultra secretos del Consejo de Estado en manos durante mucho tiempo de Celia Sánchez que delegaba en un casi anónimo capitán del Ejercito Rebelde que debido a sus inclinaciones homosexuales fue destinado a esta oscura tarea, pero donde podía lucir sus bellos uniformes verde olivo confeccionado con la mejor de las gabardinas. No conozco ningún historiador que haya tenido acceso a estos fondos, con la excepción de uno soviético lo cual levantó grandes ronchas [que fueron rascadas en el más absoluto silencio] entre los investigadores e historiadores del patio.

viernes, 22 de enero de 2010

El Archivo Nacional [I]



Waldo Acebo Meireles


Dos informaciones disímiles me llegaron casi al unísono: El 170 aniversario del Archivo Nacional de Cuba y el evento “Actualidad del Pensamiento de Antonio Núñez Jiménez”.

El Archivo es una de las pocas instituciones que han perdurado de la época republicana, incluso de la colonial, ya que fue fundado el 28 de enero de 1840. Es uno de los Archivos más importantes de América, fuente de imprescindible información histórica de territorios tan diversos como La Florida o Venezuela, descontado, como es lógico, Cuba.

Probablemente no exista otro en Hispanoamérica como este, tanto por su riqueza, como por su alto grado de organización, aunque corresponda a una época pre-digital. Desgraciadamente el Archivo ha sido una victima más de la incuria e incluso del vandalismo que caracteriza el devenir de nuestro país.

Y aquí es donde conectamos al más que ensalzado Nuñez Jiménez con el Archivo. En decenas de ocasiones, revisando un legajo me encontraba que el plano o mapa que lo debería acompañar había sido sustituido por una hoja en blanco con una frase o código que ahora no recuerdo con exactitud. Después de ocurrirme esto en varias ocasiones me dirigí al empleado al frente de la sala general y le pregunté que cosa era aquello. Su respuesta fue vaga e imprecisa, algo así como que eran documentos en uso por otra institución, o en proceso de reproducción, o en restauración, o... etc., etc. Lo mismo ocurría con los fondos propiamente cartográficos, pedías un mapa que según el fichero-catálogo debería estar y simplemente no estaba.

La verdad la supe tiempo después y no precisamente en el Archivo: Antonio Núñez Jiménez entró a saco en los fondos del Archivo y cargó con los mejores ejemplos de la cartografía colonial y republicana. Su destino, desconocido, probablemente en los archivos personales del gran geógrafo; en la zona residencial de Santa María del Mar, donde poseía una editora personal con todos los recursos necesarios, prácticamente inexistentes en el país, y donde se editaban los bodrios, escritos al parecer a partir de notas o fichas inconexas, donde lo mismo se hablaba de piratas, que de la vida submarina, de cuevas, palmares, y de cuanto dios creó y Núñez Jiménez “descubrió”... y juntó.

Estas geniales obras, de uso obligatorio en escuelas y centros universitarios, impresos en el mejor papel, encuadernados y con sobrecubierta; con ilustraciones a todo color, todo ello vedado para los simples mortales, eran el resultado de la editora privada, sufragada con recursos del estado, y del asalto al patrimonio nacional. A dónde habrán ido a parar tanto documento de incalculable valor. Qui lo sa.

Recientemente alguien mencionaba el asunto de los recursos del patrimonio nacional y su desplazamiento fuera del ámbito cubano, y salían nuevamente a relucir los papeles o legajos que llegaron a manos de Moreno Fraginals, él los devolvió a Eusebio Leal y al cabo de cierto tiempo volvió a recibirlo de manos desconocidas o no especificadas por él. Son legajos viajeros con cierta propensión al boomerang.

Desgraciadamente los dos casos mencionados no son los únicos, no son ni tan siquiera la punta del iceberg, son un cubito de hielo en comparación con el problema real.

De vez en cuando me encontraba con alguien en la antesala que evidentemente esperaba por algo, en ocasiones la espera terminaba en breves minutos y podía observar cuando algún funcionario o empleado salía con un sobre grande confeccionado artesanalmente, o incluso con un pequeño paquete, lo entregaba con innecesaria discreción y el receptor salía sin hacer comentario alguno, en más de una ocasión un auto esperaba a pocos metros de la entrada principal del Archivo en otras simplemente el personaje doblaba en la esquina y desaparecía.

Misterio, ¿qué podrían contener los sobres, o los paquetes?, vaya usted a saber, pero no eran tamales, ni mal ni bien envueltos. Es muy probable que no fueran, necesariamente, documentos de incuestionable valor histórico, es posible que fuesen actas notariales, asuntos de trámites de propiedades, y cosas del mismo tenor; pero era aquel aire de misterio, de cosa oculta, de lo prohibido, que estaba estampado en los movimientos, miradas y acciones de los personajes implicados, lo que atraía mi atención.

Esas sigilosas acciones eran perturbadoras en grado sumo y me hacían temer que nuestro patrimonio nacional estaba siendo asaltado a mansalva.

lunes, 11 de enero de 2010

Buen copista este Lagarde.



Waldo Acebo Meireles

El inefable periodista Manuel Henríquez Lagarde en su blog Cambios en Cuba [¿?] tuvo la gentileza de copiar casi completamente un reciente post en este blog en el que realicé un análisis de los post de Yoani en el 2009.

Debo reconocer, en honor a la verdad, que la copia fue fiel, no tergiversó nada, utilizó correctamente las comillas, fue un dechado de honestidad académica, los problemas son otros.

En primer lugar tres cuartas partes de su post es la copia de mi análisis, el otro 25% restante son las vacuidades de siempre, por ejemplo:
“El estudio analítico es tan bueno que no pasa por alto, en sus conclusiones, cuál es la verdadera misión para la que la figura de la bloguera mercenaria ha sido inflada hasta la exageración en importantes medios internacionales”
Y a partir de esto le dedica dos párrafos a los insultos habituales: que está al servicio de Washington, que se limita a tergiversar y manipular para denigrar y satanizar a Cuba y concluye:

“Al tratar de minimizar conquistas de la Revolución Cubana como la educación y la igualdad racial, entre otras, la bloguera mercenaria solo cumple a pie juntillas la política editorial por la cual le pagan.”
Como siempre se saca relucir una educación en quiebra, que si pudo ser considerada un logro años atrás, ahora es una muestra más del deterioro y la inviabilidad del sistema, del caos en que se encuentra la sociedad cubana. Llama la atención que de pronto se comienza a citar el asunto racial como otra conquista. ¿Por qué será?

Lo que no hace Lagarde, porque no puede, es explicar por qué el tema de la educación es una constante en el blog de Yoani, o por qué y cómo la bloguera pudo dedicar casi la mitad de sus post a la falta de libertades civiles, a la represión, al deterioro económico.

Como es habitual y normal para los defensores a ultranza del régimen este utiliza el “argumentum ad hominem”. Pero no se invalidan los argumentos con ataques personales, no se niegan las evidencias con epítetos como los de mercenaria, pero para hacer otra cosa se necesita una imaginación más allá de las posibilidades lagardianas que no le bastó con copiar mi trabajo sino que incluso recreó la ilustración por mi utilizada brindando su versión personal.

Como copiar es una forma de reconocimiento pues le doy las gracias: Gracias.

sábado, 2 de enero de 2010

Yoani en cifras.


Waldo Acebo Meireles


Un análisis de los post realizados por Yoani Sánchez durante el año 2009 nos permite llegar a algunas consideraciones, por ejemplo: Durante ese año posteó 196 trabajos para un promedio mensual de 16 de lo que resulta una media de 3.8 por semana, un post cada segundo día, ello refleja un trabajo sistemático, de una constancia envidiable, para un blog y más aún con las dificultades que se le presentan a la bloguera para subir los post.

Los meses en que más post aparecieron fueron enero, mayo y julio con 20 cada uno y el de menos fue diciembre con sólo 13, es decir que la media señalada de 16 como promedio mensual es una medida aceptable para una valoración general.

Las temáticas más abordadas fueron el de las libertades civiles [13%]; el tema de la represión-disidencia [12%] el aborde de temas definitivamente políticos [12%] el deterioro de la economía [11%] por lo tanto con un total de 92 post esas cuatro temáticas representan el 47 % del total de los post del año lo cual trasluce que los asuntos básicos recibieron un tratamiento prioritario.

Otras temáticas que recibieron gran atención por la bloguera fueron los de la bolsa negra y los problemas del racionamiento con 9 post; emigración 6 post dedicado específicamente a este asunto; las relaciones Cuba-EE.UU fue tratada en 6 ocasiones; el tema de la educación fue una constante ya que fue abordada todos los meses excepto en noviembre y diciembre, para un total de 10 post.

Como dato curioso mencionemos que durante los meses de enero a junio por lo menos en una ocasión [en marzo fueron dos] el asunto abordado reflejaba una total desesperanza. El tema del racismo apareció en noviembre por primera y única vez. La corrupción y otras venalidades fue agudamente hurgada en tres post.

Al presidente de los EE.UU., Barack Obama, se le dedicaron dos post el último de ellos, el de noviembre, donde aparecen las respuestas al cuestionario enviado por Yoani. Obama aparece mencionado en 8 ocasiones más, mientras que Raul Castro mereció 11 menciones y Fidel sólo 4.

Los asuntos referidos a la vida cotidiana y de carácter personal no perdieron presencia en el blog con un total de 18 post, estos post aunque lo hemos clasificados de esta forma hacen referencias a las limitaciones y otras vicisitudes de la vida de la gente de a pié bajo el régimen, pero están más cargadas de referencias y vivencias personales lo cual fue una característica preponderante de este blog en los años anteriores.

En general, a partir del análisis efectuado, podemos considerar que el blog fue un amplio y variado reflejo de la vida en Cuba y además, en gran medida, fue un poderoso instrumento para poner a la vista las deficiencias de un régimen en franco y evidente deterioro.