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sábado, 14 de noviembre de 2009

¿Problemas generacionales?

Waldo Acebo Meireles

Parece que la primera piedra la tiró Vladimiro Roca, pero antes de esa muchas otras no habían sido tiradas, eran piedras por omisión. Es cierto que dentro de Cuba los ‘blogueros’ no son bien conocidos por el simple hecho de que no hay acceso al Internet, pero donde se equivoca es por ello deducir que es sólo en el exterior donde tienen impacto “pero nada más que eso”.

En primer lugar el reconocimiento exterior de esos blogueros en cierta forma, y hasta cierto punto, encabezados por Yoani Sánchez, es de la mayor importancia y ha puesto el tema cubano en los titulares en múltiple ocasiones; por otra parte, desgraciadamente el movimiento encabezado por Vladimiro, al igual que otros tantos es prácticamente desconocido dentro de Cuba, incluso, aunque parezca una exageración, es probable que a cinco cuadra de donde con excepcional coraje se encuentran ‘plantao’, y donde Martha Beatriz Roque pone a riesgo su vida, no tengan ni la menor idea de quienes son estos cubanos que se enfrentan a las autoridades con decisión y valentía.

Si se pudiera hacer una encuesta n Cuba lo más probable es que comprobásemos que todos estos hombres y mujeres que se enfrentan a diario con el régimen sea desde una computadora, o desde una marcha como las que las Damas de Blanco realizan son prácticamente desconocidos por la mayoría del país. La capacidad de ocultamiento del sistema opresivo es desmesurada, sus silencios bien estudiados son instrumentos de escamoteo de una realidad que todos viven pero como si fuese algo ajeno.

Pregunten si alguien conoce que Juan Antonio Madrazo fue apresado el viernes 13 de noviembre con los supuestos cargos de ‘atentado’, pregunten si alguien conoce que preside el Comité Ciudadanos por la Integración Racial en Cuba [CIR], lo más probable es que no. Y qué tiene eso de extraño.

Por el momento la blogosfera cubana a ignorado al resto de la disidencia y la misma al parecer no ha reaccionado muy positivamente a ese fenómeno que quizás no comprende, como le pasa a las fuerzas represivas del régimen. Lo primero se explica por el hecho que los blogueros tienden a dar una visión muy personal, casi solipsista de la realidad cubana, de la cotidianidad, mientras que el resto de la disidencia se afana en proyectos más amplios, quizás más significativos.

El punto de enlace entre ambos quizás se encuentre en los corresponsales independientes, a los cuales Martha Beatriz representa con toda dignidad y elocuencia. Esos corresponsales son imprescindibles para descubrir, destacar, denunciar las fechorías del desgobierno que sufre Cuba. Nada similar podemos esperar de corresponsales y agencias extranjeras que con una aparente asepsia, con una pretensa imparcialidad aborda el fenómeno cubano, caso evidente la de un conocido corresponsal que no vio los moretones en el cuerpo de Yoani y por tanto no puede asegurar que la paliza fue real, ¡habrá que ver!

Pero por todos lados se cuecen habas, los hay que se cuestionan que la misma este usando una muleta, quizás esos mismos en otro momentos se cuestionaron la independencia de ella con el argumento de que cómo no la habían tocado, bien ahora la tocaron bien tocada y el punto de desinterés-discrepancia es otro.

Podemos o no estar de acuerdo con el Proyecto Varela, podemos, o no, estar de acuerdo con la alambicada forma de escribir de Orlando Luis Prado que nos recuerda el estilo ‘cabrerainfantino’ y con algunas de las fotos que con tesón realiza, podemos estar de acuerdo o no con la posición asumida por el Dr. Darsi Ferrer, o con el enfoque del blog de Claudia Cadelo o con la estrategia de las Damas de Blanco, pero lo que no podemos, no debemos, es negar que todos ellos eran impensables hace, digamos, veinte años atrás, que todos realizan una actividad digna del mayor encomio y respeto y que todo ellos están allanando el camino para la nueva patria que necesitamos.

Las incomprensiones no son más que manifestaciones de las lógicas diferencia generacionales, ¿cómo uno de los 75 encarcelados va a comprender el fenómeno de la blogosfera, si los mismo cibersicarios que lo sufren a diario no lo comprenden y han tenido que recurrir a los sicarios tradicionales?

Esos problemas generacionales no sólo se dan allá, también en este ‘fenómeno histórico que llamamos exilio cubano’, se dan esas incomprensiones. Ahora mismo la golpiza a Yoani no ha provocado, así yo lo siento, la misma reacción que tuvo el enjuiciamiento de Panfilo, y ello es necesario. Confiemos que no tenga que pasar mucho tiempo para que estas incomprensiones se superen ya que, en mi opinión, en ello van las posibilidades reales de terminar con el odioso sistema que sufre nuestra patria.

domingo, 8 de noviembre de 2009

Matrimonio gay, embargo, ‘ley seca’ y marihuana.

Waldo Acebo Meireles

¿Cómo reunir en una misma frase tan disímiles asuntos? Pues Jacob Weisberg lo logra en un reciente artículo en la revista Newsweek. ¿Y cuál puede ser el elemento unificador de, a primera vista, tan incompatibles cuestiones?

De acuerdo al autor el elemento unificador es la presión del pueblo americano para hacer valer sus derechos. ¿Cómo prohibirle al americano común el tomarse una cerveza? ¿Por qué prohibirle a dos homosexuales el unirse, si no religiosamente, por lo menos por la vía civil y obtener los beneficios legales que corresponden a una pareja heterosexual?

El uso legal de la marihuana se ha ido, y todo parece pronosticar que seguirá, extendiéndose a lo largo y ancho del país a partir de las medidas legales tomadas en Los Ángeles, que permiten, siempre de acuerdo al autor, que usted se dirija a un médico le pida una receta y se vaya directamente a comprar su paquetico de ‘yerba’.

En el caso del embargo la justificación no se encuentra en un problema moral, ni en un asunto de política internacional, ni tan siquiera en el fracaso del embargo durante todos estos años de aplicación, el problema se reduce a las demandas de una parte de la población, que lo único que quiere es darse una vueltecita por Cuba, crear condiciones para negocios en un futuro post-Castro, o simplemente tomarse un ron en una playa cubana.

Partiendo de la lógica del autor el proceso de desaparición del embargo es un asunto que ya está decidido por voluntad popular, es sólo cuestión de tiempo, y resultará factible con independencia de la posición que al respecto asuman los legisladores, demócratas o republicanos, no siempre dispuestos a liderar los cambios en la sociedad americana, sino más bien a retrasarlos.

viernes, 23 de octubre de 2009

Sobre el Diccionario Enciclopédico de la Música Cubana

Waldo Acebo Meireles

Después de casi 40 años de investigación Radamés Giró culminó una obra de inexcusable uso por los interesados en el desarrollo histórico y técnico de la música en Cuba. Publicado en el 2007, aunque fue presentado oficialmente en febrero del 2008, este valioso diccionario en cuatro tomos con más de mil páginas, con profusas ilustraciones, facsímiles, partituras, etc. es una obra de la mayor importancia, según las palabras de Leo Brouwer, porque reseña la historia “desde el maraquero más modesto hasta el paso de Stravinsky por La Habana”

Basta hojear los cuatro tomos para percatarnos de la seriedad con que se llevó a cabo este empeño, en el mismo aparecen no sólo los músicos cubanos, interpretes, autores, arreglistas, etc., sino incluso músicos extranjeros, como señala Brouwer, que actuaron en algún momento en el país, la menciones a Bruno Walter, David Oistrakh, Prokofiev, y muchos otros, denotan una seria búsqueda en el acontecer cotidiano de la música en Cuba. De sumo interés resulta el análisis que sobre Prokofiev realizó en su momento María Muñoz de Quevedo y que Giró incluye en dicha entrada.

Sobre lo anterior debemos abundar, cada entrada incluye una nota o reseña bibliográfica de sumo valor para aquellos que quieran profundizar en el tema tratado; las entradas en aquellos casos necesarios se producen no por los apellidos de los músicos, sino por los apodos con que eran o son conocidos, ¿cómo encontrar a Guyún, por poner un ejemplo, si hubiese sido entrado como González-Rubiera, Vicente?

Hablando de Guyún, el ensayo que dedica Giró a la historia de la guitarra en Cuba es una excelente síntesis, lo de síntesis es un decir ya que comprende 12 páginas, y recorre todo el proceso de incorporación de ese instrumento al acerbo cultural cubano y su desarrollo.

Otra entrada que nos llamó la atención por lo detallado del estudio y los elementos fácticos que recoge, es la dedicada al rock en Cuba, no sólo se analiza como se produce su introducción, como influyó en la música cubana, los grupos de rock que se fueron creando en las diferentes épocas, sino que señala, con claridad: “Los Beatles eran prohibidos, aunque se escuchaban en círculos cerrados, su difusión era subterranea…” fenómeno represivo que se ha pretendido negar.

El estudio sobre Cesar Portillo de la Luz es de un rigor técnico y de una claridad discursiva envidiable, se evitan los lugares comunes y se deja establecida la relación de este autor, y del movimiento del filin, con la trova tradicional cubana.

Hemos mencionados algunos aspectos que, en esta extensa obra de consulta, nos han motivado a escribir esta reseña, pero no quisiera terminar sin señalar que, a diferencia de otras obras relacionadas con esta temática, en esta sí aparecen no sólo los músicos que abandonaron el país en algún momento después de 1959, como Paquito D’Rivera, Olga Guillot, Celia Cruz, Arturo Sandoval y muchos otros, sino incluso se le da entrada a músicos cubanos cuya obra musical se desarrolló fuera de Cuba, como por ejemplo Gloria Estefan y Willy Chirino.

El formato de esta edición de sólo cuatro mil ejemplares es difícil de manejar por su tamaño de 8 x 11, y el papel es infame, pero la obra es digna de los mayores elogios.

jueves, 22 de octubre de 2009

Exilio o emigración.

Waldo Acebo Meireles

En la entrevista que Edmundo García le hiciese a Ramón Cernuda, entre otras cuestiones de sumo interés, se aborda el asunto de la emigración cubana actual y de hecho se establece una diferenciación con etapas anteriores. Aunque Cernuda trata de evitar las generalizaciones ante la pregunta sobre como definir a “estas oleadas de cubanos… son exiliados políticos o son emigrantes”, en definitiva cae en la trampa de aceptar el componente económico como muy importante.

Esa fútil distinción entre emigrante, o exiliado, político o emigrante económico tuvo su origen en Cuba en un sostenido e interesado intento de, primero, establecer una divisoria entre los emigrantes de una época y los de otra; y de paso dejar establecido que los que por medios legales, o no, abandonaban el país no tenían una motivación política, sólo económica, eran equivalentes a todos los que salían de sus países en busca del ‘sueño americano’ y por demás el bloqueo, en el caso de Cuba, está entre las causales de esa emigración.

Cuba fue un país casi totalmente receptor de emigrantes y pasó a ser un emisor de emigrantes y esa sustancial transformación tiene sus raíces y motivaciones, pasadas y presentes, en fenómenos políticos. El reducir las motivaciones a puramente económicas es una solución pedestre que le hace el juego al régimen, que con sus represivas posiciones políticas a destruido la economía del país.

Cuando un joven, por poner un ejemplo, termina su carrera universitaria y comienza a ejercer su profesión por un salario que no puede sustentarlo dignamente y se ve obligado a buscar fuentes alternativas de ingresos por ende ilegales, y es acosado y apresado, finalmente sometido a juicio y enviado a prisión, ¿ante que nos encontramos, si no es ante causales políticas?; y si ese mismo joven decide abandonar el país por cualquier medio a su alcance, y logra su propósito, ¿ante que emigrante nos encontramos, económico o político?

Como alguien en su momento dijo: la política es economía concentrada. Y lo puede ser para el bien y bienestar del país y todos sus ciudadanos, no solo para una elite, o puede ocurrir, como es el caso cubano, para someter una población deseosa de mejorar su situación, y con el instrumental necesario para ello, a restricciones que impiden el desarrollo económico y social del país de una forma normal y sostenida.

El componente ideológico-político de todas las estructuras restrictivas que existen en Cuba con el objetivo de frenar el desarrollo del individuo como ente económico independiente es más que evidente y sus resultados están a la vista. Y esas no son las motivaciones de un mexicano, argentino, o de cualquier otro lugar, que emigra a los EE. UU. a Europa o a la Conchinchina, como es el caso de los cubanos.

Tampoco considero que las diferencias que se pueden observar entre las posiciones que adoptan los exiliados de una época comparados a los de otras se puedan generalizar, ni sean solamente un problema generacional, considero, y aquí que me perdone la paráfrasis el Dr. Sergio López, ese fenómeno histórico conocido como exilio cubano, es algo mucho más complejo y diverso que una simple división generacional, o motivacional. Factores culturales, de posición social, sentimentales, familiares e incluso de haber participado o no en la vida económica y política en Cuba y la cantidad de energías físicas y espirituales empleadas en un proyecto erróneamente considerado como viable, marcan esas diferencias en la diversidad de aprehensión de la problemática cubana y sus posibles soluciones.

sábado, 17 de octubre de 2009

Mi desacuerdo.

Waldo Acebo Meireles

El reciente trabajo de Rubén Zanetti hace algunas consideraciones sobre la Guerra de los Diez Años con las cuales no puedo menos que estar en absoluto desacuerdo.

La primera es la referida a lo que, según él, fueron las motivaciones de Carlos Manuel de Céspedes para lanzar el grito de independencia el 10 de octubre de 1868; si las razones de incompetencia económica que le atribuye a Céspedes fueron sus motivaciones, ¿cómo explica a los demás que se le unieron?, ¿cuáles serían las de Agramonte en el Camagüey, le iba mal en su profesión de abogado?

La segunda objeción es a la pedestre razón que le achaca a Gómez para unirse a las tropas independentistas, le duró bastante el encabronamiento, nada más y nada menos que treinta años de lucha contra el yugo colonial español.

Y finalmente objeto que la Protesta de Baraguá fuese un desatino, en el orden militar era un suicidio, pero políticamente recibió el adecuado tributo de Martí cuando la calificó como lo más glorioso de nuestra historia, el necesario puente entre la guerra fallida y la guerra por iniciar. Por otra parte el ‘embaraje’, que no sólo fue de Figueredo, no pasa en lo absoluto inadvertido en nuestra historiografía.

Creo que para criticar el análisis, por llamarlo de alguna forma, de Antonio Néstor Alvarez Pitaluga no era necesario tan prosaicas y ahistóricas consideraciones, hay unas cuantas cosas de que hablar de las tres o cuatro tonterías que ese ‘analista’ incluyó en sus criterios de ‘modernidad revolucionaria’.

sábado, 3 de octubre de 2009

El final de una pesadilla


Waldo Acebo Meireles

Los últimos 50 años han sido una verdadera pesadilla para la nación cubana, pero dentro de esa gran pesadilla una algo más pequeña pero no por ello menos terrible y de consecuencias nefastas, está llegando a su final: las llamadas Escuelas en el Campo.

Después del fracaso de la “Zafra de los 10 Millones”, al parecer no teniendo otra cosa en que entretenerse, el ‘máximo líder’se lanzó en una nueva aventura que le costaría a la nación billones de dólares, millones de sufrimientos y cientos de miles de jóvenes con serias deformaciones de carácter y un profundo deterioro moral y espiritual.

Entre todos los ‘experimentos’ megalomaniacos que ha sufrido el país este de las escuelas en el campo es el que ha dejado huellas más profundas y terribles ya que actuó sobre la mente y el alma de lo más valioso que tiene cualquier sociedad: la juventud, sus consecuencias se extenderán malignamente en el futuro, afectó y afectará la psicología de nuestra sociedad.

En plano económico quizás también fue de los más costosos, probablemente el más costoso en recursos financieros y materiales. Se construyeron cientos de escuelas y la mayor parte de ella, ya que no en su totalidad, estaban dotadas de un equipamiento de primera clase, esto hay que reconocerlo. Laboratorios de biología, química, y física con un instrumental científico excelente comprados con moneda fuerte en su mayoría, talleres para la educación laboral con herramientas y maquinarias en su mayoría de grado profesional, no simplemente docente.

De todas esas maravillas no queda ni el recuerdo, podríamos explicarnos por qué esos talleres con sus preciadas herramientas, imposibles de adquirir en el mercado legal, fueron desapareciendo casi de inmediato. Pero qué explicación le podemos dar al vandalismo, o el hurto, de instrumentos científicos, como cristalería de laboratorio, microscopios, balanzas analíticas y un larguisimo etcétera.

Muchas escuelas fueron dotadas con bandas de música, cuyo instrumentos: bombos, platillos, redoblantes fueron adquiridos en Inglaterra, y las trompetas en Austria, naturalmente también en moneda fuerte y a elevados precios. Sospecho que esos desaparecidos instrumentos musicales habrán nutrido algún que otro combo de aficionados, por lo menos tuvieron algún uso práctico.

Las edificaciones, a base de paneles de concreto prefabricado, no quedaron indemnes a la pasión destructiva y vandálica, por decir lo menos; los interruptores eléctricos eran desarmados, no solo con la intención de apropiárselos, era otro renglón deficitario en los comercios, sino para producir chispas al poner los cables en corte circuito y así encender cigarrillos, recipientes con alcohol para calentar agua, y otros diversos usos.

Ventanales y puertas sacados de sus marcos y la madera utilizada como combustible para cocinar algún que otro pajarillo, u otros animales que prefiero ni mencionar, o calentar agua para el baño, en ocasiones esas primitivas fogatas se realizaban dentro de los mismos albergues. ¡La barbarie!

Todas estas acciones tienen que haber impactado las mentes de los jóvenes, el hurto, el robo de los almacenes de alimentos, el irrespeto a la propiedad, la destrucción deliberada y consciente de los medios puestos a su disposición, prepararon, y bien que los prepararon, para su integración a la sociedad de los adultos, teníamos ya al ‘hombre nuevo’.

Pero esos aspectos no fueron los únicos integradores de las afectaciones a la personalidad de los alumnos-víctimas, la lista es larga: el aprendizaje de que sólo con fraudes se pueden alcanzar esas notas y promociones increíbles en cientos de escuelas; la pérdida del pudor en las jovencitas que tenían que bañarse, o realizar sus necesidades fisiológicas, en baños sin cortinas o puertas; la temprana iniciación sexual de hembras y varones en muchos casos en lo que, no queda más remedio, que llamar orgías colectivas o grupales; el cambio de favores sexuales por notas u otras ventajas; el espectro es amplio y devastador.

A estas terribles situaciones se le añade el uso de la violencia como método sistemático en la lucha por la supervivencia, la ley de la selva, auspiciada, protegida y recompensada por las direcciones de los centros que utilizaban esos alumnos-matones para el control de la disciplina [¿qué disciplina?] en los albergues y otras áreas. En muchos casos hasta esos miembros de las direcciones, y los profesores, temían subir a los albergues, y no solo al de los varones, el matonismo también imperaba entre las hembras.

Una versión ampliada y aumentada del “El Señor de las Moscas” de W. Golding; la ley del más fuerte generaba situaciones espeluznantes donde no faltaron las perdidas de vidas humanas, o las lesiones graves, provocadas por las riñas y venganzas. Los más débiles se veían sometidos a presiones y tensiones propias de una penitenciaría, ese era su aprendizaje, su bautismo de fuego. Esos infelices en ocasiones merodeaban por los alrededores para encontrar donde dormir, aunque parezca una exageración, llevaban consigo sus pocas pertenencias, eran como nómadas tratando de evitar las prácticas serviles y abusivas a las que se veían sometidos.

Con ello se logró el sano propósito de crear mentes dispuestas a la esclavitud, a la ignominia, a los bajos instinto, a la delación, a las acciones más deleznables, a la violencia. Ese es, y será, el legado de esa monstruosidad que ahora, sin señalar responsabilidades, al parecer terminará dejando horribles penas y sin la más mínima gloria.

domingo, 27 de septiembre de 2009

Las ‘instrucciones secretas’ de Breckenridge.

Waldo Acebo Meireles

Recientemente ha aparecido en dos sites las llamadas ‘instrucciones secretas de Breckenridge’ con propósitos diferentes pero en ambos casos injustificables.

Analicemos por qué: ese documento fue publicado por primera vez, por Enrique Collazo en su libro “La guerra en Cuba” [1926], sin embargo el mismo Collazo pone en duda la veracidad de las mismas cuando apunta: “…no haber visto el original nos inclinan a la duda…” para después justificar su publicación en la conducta de las tropas de ocupación.

Collazo fue honesto al indicar que no vio el original, pero no indicó de qué fuente lo obtuvo, cómo llegó a él ese ‘documento’. Una norma elemental de las técnicas de investigación histórica es la crítica interna y externa de un documento, y cuando aplicamos esas técnicas el ‘documento’ resulta poco creíble, de entrada nadie ha visto el original y en segundo lugar las ‘instrucciones’ a pesar de los que diga Collazo no se reflejaron en las acciones previas, durante y después de la intervención, por demás Breckenridge un oficial encargado de la inspección del Ejercito no tenía, ni podía tener entre sus funciones el de aleccionar al General Nelson A. Miles, al mando de las Fuerzas Armadas de los EE. UU.

Aunque aquellos que citan esas ‘instrucciones’ presentan a Joseph C. Breckenridge como: Subsecretario de Guerra, representante del Departamento de Guerra e incluso Secretario de Guerra[1] en realidad, como ya señalamos, el era Inspector General del Ejercito [Inspector-General of the Army] y por tanto no estaba en capacidad de generar dichas instrucciones.

Para abundar en las ideas estratégicas y tácticas del General Nelson A. Miles en la guerra contra España sugerimos consultar las pags. 342-344 d el libro “Cuba's struggle against Spain with the causes of American Intervention and a Full Account of the Spanish-American War, including Final Pace Negotiations” por los autores Fitzhugh Lee, Joseph Wheeler, Theodore Roosevelt y Richard Wainwright, este libro fue publicado en 1899[2] y sí recoge documentos originales que reflejan el pensamiento del General Miles.

En la carta del General Miles al Secretario de la Guerra que en esas páginas se recoge, no hay nada ni parecido a las ‘instrucciones secretas’ y en ese documento se trazan las líneas generales de las acciones que debían desarrollar tanto el Ejército como la Marina, es más se dice algo que entra en franca discrepancia con las ‘instrucciones’ cuando señala:

“…in my judgment, a movement toward the west by capturing the ports along the northern coast of Cuba, at the eastern end supplying the insurgents with abundance of arms and munitions of war…”

En ese mismo libro pags. 498-499 aparece una reseña de las, no la podemos definir de otra forma, breves acciones en que se vio envuelto Joseph C. Breckenridge.

Por último me parece de interés señalar que entre los historiadores de la etapa republicana sólo Herminio Portell-Vilá hace una referencia de pasada de esas ‘instrucciones’ y se equivoca denominándolo Subsecretario[3].

Concluyendo, es mi criterio que dicho documento es un apócrifo que ha tenido su bonanza a partir de 1959 en Cuba, y fuera de ella, pero que nadie ha validado científicamente, sino que simplemente ha sido empleado por razones extra-históricas, ideológicas.

[1] El JC Breckenridge que fuera Secretario de Guerra, antecesor del que nos ocupa, lo fue durante la Guerra Civil para el gobierno de los separatistas del sur, los Confederados.
[2] Hay dos ediciones modernas, ambas del 2008 y están a la venta, entre otros lugares, en Amazon.
[3] Historia de Cuba en sus relaciones con los Estados Unidos y España, Volúmen 4 pag. 138

viernes, 25 de septiembre de 2009

Greguerías de Hialeah [X]

Waldo Acebo Meireles

Decir que la mayoría de la población de Hialeah es hispana o de origen hispano y en especial cubana, es una perogrullada de primer orden, lo interesante sería saber a partir de cuando comenzó a producirse ese fenómeno que convirtió a Hialeah en la segunda ciudad de los EE.UU. en cuanto a porcentaje de población de origen cubano, en 2008, la primera, lo cual será una sorpresa para muchos es: Westchester con un 76%, Hialeah sólo tiene un 75%.

Hialeah ocupaba en el 2000 el cuarto lugar en cuanto a totales de población hispana, con un 90%, el primero lo ocupaba East Los Angeles con un 97%, los otros lugares estaban ocupados por Laredo 94%; y Bronsville 91%, ambos en Texas.

De acuerdo al censo de 1970 la población de origen hispano casi había alcanzado un equilibrio con la nacida en el país llegando a un 44%, para el censo de 1980 pasó a un 74% alcanzando la mayoría que mantiene hasta el momento, nada parece augurar que perderá esa supremacía.

Ahora bien, ¿cuándo empezó esa penetración hispana? Los censos de 1930 y 1940 no reflejan esos datos, sin embargo para 1930 tenemos una fuente de información insospechada el Polk’s Hialeah City Directory[1] para ese año.

Según ese directorio, bastante confiable, además no tenemos otra cosa, enumera 29 personas viviendo en Hialeah con nombres y apellidos de evidente raigambre hispana, por ejemplo hay 6 Pérez, ¡qué raro! De ellos 17 hombres y, claro, 12 mujeres.

Lo más interesante es que cuatro trabajaban para la Universal Cigar Co., muy probablemente ubicada en la misma Hialeah, y ochos más aparecen catalogados como “cigar maker”, verosímilmente eran artesanos independientes, o en buen cubano: torcedores de tabaco chinchaleros.

Es decir que para 1930 un poco más del 1% era de origen latino y ahora una afirmación arriesgada: eran cubanos.


Nota: La imagen que aparece más arriba es la de unos de los folletos de promoción para la venta de parcelas, alrededor de 1920. Lo interesante es que aparece el primer lema de Hialeah: “The Gate-way to the Everglades”, en los años 30’ el lema pasó a ser: “Pacemaker of the Peninsula”; para los 40’ se utilizó el siguiente: “All Ways Lead to Hialeah” y desde los 80’: “City of Progress”.



[1] El Polk City Directory comenzó a publicarse en 1870, aún lo hacen online.

jueves, 24 de septiembre de 2009

Greguerías de Hialeah IX

Waldo Acebo Meireles

El ‘boom’ en ‘real estates’ cuyas consecuencias ahora estamos disfrutando tuvo un antecedente en el ‘boom’ que se produjo al sur de la Florida en los años 20’ del siglo pasado. Hialeah tuvo una amplia e importante participación en ese proceso especulativo.

Glenn Curtiss y James H. Bright iniciaron su sociedad en el negocio de granjas de ganado vacuno para la producción y comercialización de leche. Bright tenía una larga experiencia en ese negocio y había comprado algunos cientos acres de tierra para iniciar su empresa, luego de asociarse con Curtiss se adquirió mucha más tierras con vistas a expandir la compañía, la tierra fue adquirida a bajísimos precios.

Al poco tiempo la habilidad comercial de Curtiss le indicó que el verdadero negocio no era criar y ordeñar vacas, sino la venta de parcelas en el extenso territorio que tenían en propiedad, puso en prácticas esas habilidades y empezó a promocionar esos terrenos que aunque aún un tanto anegados él los vislumbraba con un brillante futuro. Las obras de dragado y canalización iniciadas por el gobierno casualmente facilitaron ese futuro.

Se procedió a parcelar parte de los terrenos [ver más arriba imagen de esa primera parcelación], se construyó un edificio que servía de centro de recepción de los futuros compradores, un pequeño muelle en el canal y otros elementos de atracción como la efigie de Jack Tigertail de la cual hemos ya hablado, y que aparece en el sello actual de Hialeah.

Organizaron excursiones utilizando unos ómnibus adecuados para esos fines que partían de la oficina que la empresa tenía en Flagler, el otro medio de transportación utilizado fueron los barcos “Lady Lou” y “Biscayne”, que navegando canal arriba llegaban hasta Hialeah; inicialmente no existían los puentes que luego atravesarían el canal, facilitando el trayecto por tierra.

La recepción la brindaba Jack Tigertail con su atuendo tradicional, después de ser asesinado en 1922 su lugar fue ocupado por otro jefe seminola, Willie-Willie; posteriormente los vendedores comenzaban a promover las maravillas del futuro de Hialeah, y en el local de recepción, ya mencionado, se cerraba el negocio. Todo tenía un aire festivo.

Tan efectivas fueron las campañas de promoción que las parcelas se vendieron como ‘pan caliente’. Curtiss reconoció, años después, que había ganado más dinero en la venta de terrenos en Hialeah que en sus otros múltiples negocios.

El final del ‘boom’ para Hialeah fue el ciclón del 26, que arrasó con Miami dejando cientos de muertos de ellos una veintena en Hialeah. Las casas que existían para esos momentos eran generalmente de madera y buena parte de la población vivía en tiendas de campaña en la espera de la construcción de sus viviendas definitivas.

El desastre fue terrible, un testigo ocular, describía que las casas rodaban como si fuesen latas vacías arrastradas por el viento. Hasta edificios de mampostería como el banco que habían creado Curtiss y Bright fue arrasado.

El huracán coincidió con la desaceleración de la carrera especulativa y después el crack del 29 completó la tarea con la total desestabilización de la economía norteamericana, Hialeah logró mantenerse a flote gracias al juego y otras actividades no muy legales que digamos, pero de eso ya hemos hablado.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Greguerías de Hialeah [VIII]


Waldo Acebo Meireles

La vida política de Hialeah, desde sus inicios, fue bastante movida y, por qué no, divertida; por ejemplo el primer ‘mayor’ se auto-eligió después de convocar a 28 residentes a una reunión, esto ocurrió en 1924 lo cual probablemente aceleró el proceso de incorporación iniciado por los fundadores Curtiss y Bright y la creación de la ciudad en 1925 con la elección de su primer mayor [alcalde] en una elecciones en que participaron 532 votantes registrados.

Aquel auto proclamado alcalde se llamó J. H. Wendler y a los pocos días de su ‘elección’ recibió un balazo por razones ajenas a la misma, poco después protagonizó otro incidente: había publicado un artículo en un periódico que editaba y el mismo no le agradó al Ku-Klux-Klan, ello provocó que un grupo de hombres enmascarados lo asaltaran, lo embadurnaran con brea y luego lo emplumaran, este fulano no tenía muy buena suerte que digamos.

Las primeras elecciones fueron ganadas por J. P. Grethen que permaneció en el cargo de mayor por dos períodos. En 1933 fue sustituido por L. O'Quinn, ya para ese entonces el verdadero control de la ciudad estaba en manos de la banda Slayton-Hyde, a la cual se le estimaba ganancias anuales de 30 millones[1] obtenidos honradamente en negocios de apuestas, juego y prostitución. Uno de los centros en manos de estos distinguidos hombres de negocios fue el afamado, vaya a saberse por qué, ‘Club Bagdad’[2].

La situación de corrupción imperante llegó a molestar, y en particular, afectar los negocios de Ernest ‘Cap’Graham [padre del que posteriormente fuera gobernador de la Florida, Bob Graham]. Graham tenía vaquerías para la producción lechera, al norte de Hialeah, donde hoy se encuentra Miami Lakes y sus camiones de entrega de leche eran frecuentemente multados por la corrupta policía de Hialeah. La gota que colmó el vaso fue la golpiza que recibió su amigo y empleado Les Lewis.

Graham hombre de firmes convicciones decidió que él tenía que acabar con todo esto y así se lo prometió a si mismo y se lo hizo saber a los gangsters. Inició una campaña política para reformar los reglamentos de la ciudad y expulsar al mayor y al consejo completo.

A pesar de recibir amenazas de muerte, Graham siguió su campaña y para 1937 fue elegido senador del estado de la Florida, en ese año la lucha llegó a su clímax, y aunque no logró todos sus objetivos, creo las condiciones para sanear la política de Hialeah.

Años después Red Slayton le escribió una carta a Graham, desde la penitenciaría donde cumplía condena, elogiándolo como el único político honesto que había conocido y señalando que:

"You said you'd run me out of town and throw me in jail, and you kept your word."[3]



[1] En dólares actuales serían unos 3000 millones, lo cual es algo.
[2] Estaba ubicado en la esquina sureste de la 14th. Street y la 9 Ct. East y entre otras actividades se tomaban apuestas para las carreras de caballos, perros; se jugaba a la ruleta, los dados y veintiuna.
[3] “Usted dijo que me iba a sacar del pueblo y tirarme en la cárcel y mantuvo su palabra”

martes, 22 de septiembre de 2009

Greguerías de Hialeah [VII]


Waldo Acebo Meireles

Qué ideas eran las que tenían los fundadores de Hialeah, Gleen Curtiss y James Bright, acerca del destino de esta ciudad no me queda muy claro ya que estos dos hombres anidaban un genial espíritu de empresa unido a ciertas proyecciones de evidente contenido humanista. Pero fuesen las que fuesen no creo que se acomodasen al camino que tomó desde el principio.

La apertura de el hipódromo, [Race Track] el cinódromo y la cancha de Jai-alai, todos ellos vinculados al juego, las apuestas, en esos momentos aún ilícitas, sólo fueron autorizadas en 1931, las ‘slot machines’ [máquinas de jugar] fueron legalizadas en 1935, de todas estas infracciones e ilegalidades las autoridades, evidentemente, se hicieron de la vista gorda, y ello trajo consigo el desarrollo de toda una red de servicios asociadas a este tipo de negocio y lógicamente atrajo el tipo de persona vinculados a estos.

Surgieron decenas de hoteles, nightclub, ‘speakeasy’, [la “Prohibición”, ley seca, fue derogada en 1933] y aunque no encontramos ninguna referencia exacta, aunque sí indirecta, suponemos que existían más de un prostíbulo.

Uno de los centros nocturnos más renombrados aparece en la ilustración más arriba: The Follies[1], donde siguiendo la tradición de este tipo de lugar las coristas, cantantes y vedettes dejaban entrever buena parte, la mejor, de su humanidad, mientras los parroquianos disfrutaban el ‘Hialeah rye’, servido en tazas de te, como si con ello engañaran a alguien.

El Hialeah rye se convirtió en la norma de los ‘moonshine’, en Cuba diríamos ‘chispaetren’, para el sur de la Florida. Es probable que los caldos primarios proviniesen de la Pennsilvania Sugar Company [Peensuco] el ingenio azucarero estaba en las cercanías de Hialeah, hacia el noroeste y los campos de cañas llegaban hasta las proximidades del pueblo.

Hialeah era una anticipación, en pequeña escala, de Las Vegas actuales y ello tendría consecuencias de las que hablaremos en otra ocasión.

De la presencia de Al Capone, uno de los más conspicuo visitantes de Hialeah, un testigo ocular dejó esta descripción:

“…rodeado de enjoyadas prostitutas, y con sus binoculares, recibía a serviles aduladores que se agolpaban para estrecharle la mano, un verdadero Sha de Persia… ¡Dios mío!”

[1] El edificio de The Follies, ya desaparecido, es un ejemplo del estilo ‘revival mediterraneo’ y el estilo ‘mision’ que era el que los fundadores consideraban que debían tener las construcciones en Hialeah, a diferencia de Miami Spring que debería ser en estilo pueblo y Opalocka que sería árabe. Estas fueron las tres ciudades que ellos fundaron.

lunes, 21 de septiembre de 2009

Greguerías de Hialeah [VI]

Waldo Acebo Meireles

Los flamencos sin ser el ave oficial del Estado de la Florida, la oficial es el sinsonte, es sin embargo en la imaginación popular, una especie de icono de la Florida. Los vemos representados en múltiples souvenirs, en diversas imágenes que simbolizan el territorio. Incluso en muchos jardines vemos estas aves modeladas en plástico, un tanto ‘kitsch’, pero para gustos…

Lo simpático del asunto es que los flamencos no son originarios de la Florida, ni se han reproducido con facilidad en este territorio. Los primeros 50 fueron introducidos por James H. Bright, uno de los fundadores de Hialeah, que consideró que esas magnificas aves tendrían un excelente marco en el Hialeah Race Track que él había construido.

Esas primeras aves fueron importadas de Cuba, al igual que las palmas reales que adornan el sitio. Llegaron, revisaron el estanque que se les había construido en el centro del circuito de la pista de carrera, miraron hacia las graderías construidas en un pomposo estilo mediterráneo, estiraron las alas, despegaron y hasta Cuba no pararon.

Las relaciones de Bright con Cuba al parecer se remontan a cuando decidió introducir la hierba paraná, originaria de África pero que se daba muy bien en Cuba, era ideal para los inundados terrenos que había adquirido en la futura Hialeah con el propósito de criar ganado lechero. Esa hierba, conocida aquí como ‘paragrass’, deja actualmente millones de dólares en perdidas ya que bloquea canales, drenajes, etc., es considerada una planta invasora. No siempre las cosas salen del todo bien.

Bright no era hombre que se amilanase ante los problemas, ya había reconstruido la gradería del hipódromo arrasada por el ciclón del 26, así que esos pájaros no le iban a ganar la partida tan fácilmente. Mandó a traer cien más y comisionó a un hombre la tarea de mantenerles las alas cortadas, y se sentó, es un decir, a esperar que los flamencos se olvidaran de Cuba y se decidiesen a procrear y a establecerse de manera permanente.

Tuvo que esperar cinco años a que el primer huevo fuese empollado, el 6 de julio de 1937 nació el primer pichón de flamenco, no sobrevivió más de tres meses. Dos años después nacieron 32, y estos mayoritariamente sobrevivieron, hoy la población de flamenco ronda los 300 y cuestan unos mil dólares semanales su mantenimiento y peculiar alimentación: mariscos, que serán flamencos pero no bobos.

lunes, 10 de agosto de 2009

NEP o no NEP

Waldo Acebo Meireles

En los últimos tiempos han aparecido alusiones a la NEP, la “nueva política económica” aplicada en Rusia por Lenin en 1921, tratando de establecer una comparación con las ‘reformas’ emprendidas por Raúl Castro en Cuba. Las comparaciones de fenómenos históricos alejados en el tiempo y en diferente contexto son sumamente riesgosas, y en este caso particular es realmente ilusoria.

Lo primero que debemos notar es que las ‘reformas’ hasta el momento se han limitado a lo que al parecer se ha convertido en un proceso extremadamente laborioso, complejo, y delicado, es decir burocrático, de redistribuir las tierras ociosas; esto de ‘tierras ociosas’ es una forma de obliterar la realidad, ya que lo que han estado ociosos son los que tenían la responsabilidad de hacerlas productivas.

Desde aquí el intento de comparación fracasa, ya que la NEP no solo tuvo una manifestación en la agricultura, la más importante y determinante, sino también en las esferas del comercio y la industria.

En la agricultura la NEP eliminó el método coactivo de ‘contingentación’ [prodrazverstka], aplicado durante el llamado ‘comunismo de guerra’ y estableció el impuesto en especie único y fijo [prodnalog], medida esta que en nada se parece a la que se intenta aplicar en Cuba. Pero las diferencias no se limitan a esto; en Rusia el ‘comunismo de guerra’ no había dado resultados, las requisas obligatoria de alimentos a los mujiks y kulaks [campesinos pobres y medios] no solo había alienado el entusiasmo de los campesinos por la Revolución de Octubre, sino que lo que había provocado es que esos campesinos escondieran los alimentos producidos, aumentado el estado de hambruna en la ciudades y a la utilización de la violencia para tratar de obtener esos excedentes agrícolas.

La aplicación de la NEP en el campo permitió que el campesino tuviese interés en aumentar la producción ya que el excedente que lograse, luego de separar el consumo familiar y pagar el impuesto fijo, no le sería arrebatado sino que lo podría comerciar libremente.

Aquí vemos una diferencia básica, pero hay otra más también de fondo; y es que en Rusia la clase campesina había sido vapuleada, amedrentada y esquilmada pero seguía existiendo como tal, y era por demás mayoritaria en la población. No es ese el caso de Cuba en que los campesinos también han sido vapuleados, amedrentados y esquilmados, aún más, han sido aplastados como clase y representan una fracción minoritaria de la población.

Por otra parte los mujiks y kulaks rusos trabajaban una tierra que tenían en propiedad, mientras que los aspirantes a campesinos en Cuba solo tendrán una posesión limitada en el tiempo y probablemente en el uso, por lo cual una inversión de capitales en bienhechurías y mejoras sería una opción económica en extremo arriesgada, difícil de tomar.

La NEP le permitió a Rusia salir de la situación económica en que había quedado después de la I Guerra Mundial y la cruenta guerra civil; rescató y aceleró la producción industrial, revitalizó el comercio y produjo excedentes agrícolas suficientes para servir de base al comercio y la industria y eliminar la hambruna en las ciudades.

Finalmente la NEP fue aplicada prácticamente en los inicios de un proceso económico y social que en esos momentos aparecía como una alternativa, un fenómeno en su juventud. Las ‘reformas’ en Cuba se aplican a un proceso envejecido que ha dado todo de si, tanto nacional como internacionalmente.

Es en extremo dudoso que las ‘reformas’ de Raúl tengan un resultado similar a la NEP, el ‘mercuro-cromo’ se está acabando, no queda para mucho más, salvo extender la agonía de un sistema inviable, en estado comatoso.

Greguerías de Hialeah [V]


Waldo Acebo Meireles

Hialeah tuvo uno de los primeros aeropuertos en los EE.UU., Glenn Curtiss, que fue uno de los pioneros de la aviación, concibió inicialmente construir el campo de aviación al oeste del Race Track pero al parecer la rápida venta de los terrenos en esa zona lo llevó, como buen hombre de negocio que era, a ejecutar sus planes al noreste, prácticamente en los límites de lo que posteriormente fue la ciudad de Hialeah.

Para mediados de la década del 10 el campo aéreo estaba en pleno funcionamiento con la escuela de aviación que Curtiss creó, por ella pasaron centenares de hombres que luego fueron a pelear a Europa, durante la I Guerra Mundial, piloteando los endebles aviones de la época.

Ese primer aeropuerto se conocía con el nombre de “Glenn Curtiss Field” y se encontraba ubicado en un extenso terreno que en nuestros días está bordeado al oeste por la 8 Avenida del East [Le Jeune Road], al sur por la 52 Street y al norte por la 65 Street. En la actualidad ahí se encuentra el Departamento de Policía de la Ciudad de Hialeah, que ocupa la porción sur, al norte se encuentra las amplias instalaciones de la UPS.

El aeropuerto funcionó para el tráfico de pasajeros que visitaban Miami, escuela de aviación y para el correo aéreo. En 1928 Curtiss donó el aeropuerto a la ciudad de Miami, y comenzó a llamarse “Miami Municipal Airport”, en octubre de 1947 pasó a llamarse “Amelia Earhart Field” en memoria de la famosa aviadora que salió de este aeropuerto, el 26 octubre de 1937, a darle la vuelta al mundo, desapareciendo casi al final de su travesía en aguas del Océano Pacífico.

Durante la II Guerra Mundial el aeropuerto fue utilizado para cumplir misiones miltares, llamándosele “South Field #2” y “Navy Municipal”.

Para mediados de la década del 50 ya se había construido el actual aeropuerto de Miami y el de Hialeah perdió sus funciones; sus pistas fueron utilizadas para carreras de auto hasta mediados de los 60, por esos años fue demolido y posteriormente en ese espacio se construyeron las instalaciones y edificios que ya mencionamos.

Nada queda que recuerde ese primer aeropuerto, ni una tarja, obelisco o placa conmemorativa, y bien que lo merecería.

sábado, 1 de agosto de 2009

Greguerías de Hialeah [IV]

Waldo Acebo Meireles.

Los vendedores ambulantes en Hialeah recorren una amplia gama de mercancías e incluso servicios. Esta institución económica se ha ido extendiendo al resto del Condado, pero sus inicios sin lugar a dudas están por acá. El vendedor ambulante requiere una contrapartida: el comprador, el marchante, sedentario, los cuales abundan en los complejos habitacionales de esta ciudad.

El más conspicuo vendedor ambulante es aquel que adorna su pequeño camión con plátanos, maduros y verdes, vianda o de fruta; malangas, boniatos, mangos, amarillas calabazas, coles y una extensa variedad de otras verduras, hortalizas, legumbres y frutas. Este es un lejano heredero de aquel que alquilando por unas monedas una carretilla la surtía en la Plaza de Cristina, el Mercado Único, y salía llevando sus mercancías hasta los más alejados barrios habaneros.

Igual que los anteriores los camioncitos de helados que recorren las barriadas ‘jayalenses’ son descendientes directos de aquellos que usando tracción animal, su propia fuerza, o en el mejor de los casos una motoneta Cushman adaptada para aquellos menesteres iban moviendo sus campanillas para llamar a los infantiles consumidores. Más modernos equipamientos permiten a estos heladeros generar una musiquilla a veces exasperante, sobre todo para los padres.

Pero el que más atención me ha despertado es el amolador de tijeras, esta antiquísima profesión, este oficio con raíces en el medioevo que tiende a desaparecer por el propio desarrollo tecnológico que se ha encarnizado en contra de esos otrora prestigiosos artesanos de filos, contrafilos y punta. Ha pasado la época en que barberos y costureras se preciaban de unas tijeras Solingen, que podían pasar de una generación a otra; los cuchillos de filo permanente al láser, o los de filos aserrados, o los de aceros de alta dureza que requieren, cuando lo requieren, maquinas especiales para el afilado como si fuesen brocas o cuchillas de tornos al diamante, van haciendo fenecer este oficio.

Sin embargo aún en Hialeah perdura uno, quizás el ultimo por acá de esta honorable estirpe. En Cuba el oficio estaba en manos de gallegos industriosos, que con aquellos complejos aparatos mezcla de monociclos y taburete iban por las calles con su ‘flauta de pan’, me refiero al instrumento musical, anunciando sus servicios. Este remanente de por acá utiliza el mismo reclamo pero grabado y amplificado, que hay que adaptarse de alguna forma a los tiempos, ¡qué remedio!

Nota: En el museo de Ibor City, en Tampa, se conserva uno de estos artefactos, pero puede ahorrarse el viaje colocando en ‘search’de YouTube la palabra amolador y/o afilador y verá estos equipos y hasta podrá oir la ‘flautas de pan’ que al parecer aún son comunes en Portugal y Suramérica. [link]